Cómo Luchar Contra el Desánimo

Todos los seres humanos experimentamos estados de ánimo felices y deprimidos; esto forma parte del ritmo de vida.  El problema no es si surgirá o no el desánimo, porque seguramente llegará.  La pregunta es: Tienes el espíritu y las destrezas necesarias para enfrentarlo con éxito?

Ten confianza en el Señor! Ten valor, no te desanimes! Sí, ten confianza en el Señor! Salmo 24: 14 DHH

Cuando tienes confianza en el Señor, condicionas tu mente para pensar en Dios en vez de en tus dificultades.  Cuando te mortidicas por tus problemas, estos se agrandan y llegan a ser dominantes.  En cambio, concentra tus pensamientos en Dios – tus dificultades se reducirán hasta recobrar su tamaño real.  Esta forma saludable y racional de pensar te permite manejar tus problemas exitosamente.

Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en El confían.  Nahúm 1:7

He aquí algo estupendo para considerar cuando el desánio nuble tu mente: El Señor es bueno.  No tiene sentido desesperarse, pues el Señor es bueno.  Piensa en Dios como un baluarte, un castillo desde el cual los refuerzos espirituales se apresuran a ayudarte, dándote nuevas fuerzas para enfrentar tus dificultades.  Dios conoce tus problemas y te ayudará.

Por qué voy a desanimarme? Por qué estar preocupado?  Mi esperanza he puesto en Dios, a quien todavía seguiré alabando.  El es mi Dios y mi Salvador!  Salmo 42:11 DHH

El remedio para el desánimo es la esperanza, pero no se trata de una esperanza cualquiera.  Es la esperanza de Dios.  Cree firmemente que Dios ahuyentará tu desánimo.  Imagina la estrella brillante de la esperanza en Dios resplandeciento en tu mente y haciendo retroceder la noche negra del desánimo.

 

 

 

Norman Vincent Peale  Guideposts Outreach Publications