La Familia de Dios

Hay una frase que escucho muchas veces: “Los tiempos antiguos eran mejores que los de ahora”.1Nature_Scene02 (11)  De cierta manera no deja de tener sentido. Antes la mayoría de las personas, por lo menos en esta región del nuevo continente americano, eran más abiertas y dispuestas a asistir a la iglesia. Reconocían la importancia de que en la iglesia podrían encontrar la paz que necesitaban, la fuerza para enfrentar situaciones difíciles y sobre todo estar a cuentas con Dios. Sea por tradición, religiosidad, o por una profunda relación con Dios, la iglesia era parte importante de sus vidas.

Hoy con el modernismo, han florecido muchos métodos para alcanzar la felicidad, el éxito, estar en armonía con la naturaleza y consigo mismos (por lo menos en teoría), que han hecho que la iglesia pase a estar entre la lista de recursos que se pueden tratar para alcanzar ese estado de felicidad y satisfacción que se está buscando. He escuchado muchas veces a personas decir: ‘Oh, yo estoy bien con Dios, me siento en paz, estoy en armonía, no le hago mal a nadie y más bien siempre ayudo a los demás”, y no es necesario que asista a una iglesia.

Ahora no estoy subestimando los beneficios de ciertas practicas que nos ayudan a tener una vida mejor, pero si tengo convicción de la importancia de la vida de la iglesia como parte indispensable como hijos/as de Dios y en nuestro crecimiento cristiano.

En Hebreos 10.25 leemos:

NO DEJANDO de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Este pasaje es una exhortación y llamado a una disciplina cristiana.

  1. Somos el cuerpo de Cristo. 1 Corintios 12. 27. Colosenses 1.18. Como tales es nuestro deber estar unidos. Cada uno de nosotros tiene una tarea a desempeñar por individual, pero no se puede lograr separados sino como un solo cuerpo.

  2. Somos la familia de Dios. Hebreos 10.21. Aunque el llamado a la reconciliación con Dios es de una manera individual, Dios nos mira como un todo, como su familia.

  3. Somos fortalecidos y motivados los unos con los otros. Hebreos 10. 24. Es mediante la comunión de unos con los otros donde podemos encontrar consuelo, unidad, fortaleza para perseverar.

  4. Oportunidad de crecer y desarrollarnos. Hebreos 4. 13. Como iglesia y en la iglesia encontramos un centro de estudio de formación espiritual que capacita al creyente para vivir la vida abundante de la que Jesús nos hablo.

Cuando el cuerpo de Cristo se reúne, hay un ambiente de alegría, la fe individual crece al escuchar lo que Dios hace en otros, se siente la confianza de abrir nuestro corazón ante los demás para que juntos puedan clamar a Dios.

El Salmista decía: “Cuan hermoso y delicioso es, habitar los hermanos juntos en armonía”; el sabio Salomón expresaba: “Cordón de tres dobleces es difícil de romper”; y en los Hechos de los apóstoles y cartas de Pablo, no son pocas las referencias al llamado de estar juntos, convivir y compartir. Y por ultimo con Cristo regrese, vendrá y su cuerpo, la iglesia se unirá con el eternamente.

En un mundo de individualidad, la iglesia muestra unidad. Somos un ejército de amor, compasión y misericordia que el mundo necesita ver.

¿Hace cuanto tiempo que no compartes con tu familia de la fe?

No tardes más y ten seguridad que tus hermanos/as están con los brazos abiertos esperándote, contigo en la iglesia el cuerpo de Cristo se fortalece.

pastora Lisa De Paz