NO BAJES LA GUARDIA

Cuando pensamos que estábamos saliendo de la pandemia, muchas personas bajaron la guardia y ahora los casos van nuevamente en aumento. En la vida espiritual sucede lo mismo. Si no nos mantenemos alerta y nos descuidados, nuestra vida espiritual puede ser afectada. Muchas personas se han enfriado espiritualmente porque bajaron la guardia. Se acostumbraron a la comodidad y el enemigo se ha aprovechado para apagar el fuego de Dios y la pasión por su presencia.