
¿Me está llamando Dios? Descubre tu propósito en aguas profundas
Si estás buscando una iglesia hispana en Boston, es muy probable que te encuentres en una búsqueda espiritual más profunda. Quizás te haces la misma pregunta que muchos de nosotros enfrentamos al buscar dirección: ¿Me está llamando Dios? Y si es así, ¿a qué me está llamando exactamente?
Como parte vital de la Iglesia Hispana de la Comunidad, creemos que la Biblia tiene respuestas claras para tu vida. A menudo pensamos que el llamado de Dios es un evento espectacular, pero la realidad es otra. Hay algo transformador que ocurre cuando nos atrevemos a entrar en aguas más profundas y dejar atrás la comodidad.
El llamado a abandonar la orilla
En el libro de Lucas, vemos a Jesús enseñando desde la barca de Simón. Al terminar, le pide algo crucial: que lleve la barca hacia aguas más profundas y eche las redes. Hoy en día, muchos hemos pasado demasiado tiempo en la orilla, manteniéndonos en lo bajito y en lo seguro, descansando en nuestra zona de confort.
Dios no está buscando tener una relación formal, cordial o puramente profesional contigo. Su llamado principal no es para que llenes un formulario de peticiones y Él te responda después. Dios te está llamando a alejar tu barca de esa orilla y adentrarte para profundizar verdaderamente en tu relación con Él.
¿A qué te llama Dios en el secreto?
- A la verdadera intimidad: Jesús ofrece una alternativa mucho mejor que buscar la validación pública, el aplauso, o los seguidores y likes en redes sociales. Él nos enseña a entrar en nuestro cuarto, cerrar la puerta y orar a nuestro Padre en lo secreto. Es en esa intimidad, apartados de la humanidad, donde excavamos hasta el último rincón, como un minero que busca tesoros en la más densa oscuridad.
- A prepararte para tu propósito: La Biblia cuenta cómo el profeta Eliseo mandó a ungir a Jehú como rey de Israel. Para recibir esa unción, Jehú tuvo que ser apartado de sus compañeros y llevado a un cuarto a solas. El aceite de Dios está listo y el frasco está lleno ; solo falta que te levantes de donde estás, abandones tu grupito y busques un lugar privado para escuchar Su voz.
- A fluir sin tener que demostrar nada: Cuando decides ir más allá y buscar a Dios en lo secreto, no necesitas esforzarte para probarle o demostrarle a la gente tu llamado. Esa cercanía desatará una unción que va a fluir y emanar de ti naturalmente, reflejándose sin que tengas que decir una palabra.
Para muchos, este nivel de búsqueda y entrega parece una completa locura. Sin embargo, abrazamos esta verdad radical. Si te alejas de la orilla y entras en Su presencia, Dios se encargará del resto. Verás la pesca milagrosa, encontrarás tesoros invaluables y Él te mostrará cosas grandes y ocultas.